domingo, diciembre 04, 2016

Palabrista en fuga: La cena

Alguna vez acudirás a una cita incómoda en un restaurante con la excusa de una cena, a sabiendas de que te vas a una encerrona y te verás atrapado en una conversación odiosa, pero sin duda trascendente para tu interlocutor: boda, viaje de novios al trópico, divorcio, cuernos, rescisión de contrato, coalición de gobierno...
Acude entonces con un detalle de color naranja en tu vestimenta y un zapato duro; atrapa la carta de vino en cuanto caiga en la mesa. Elige tú, no des opción. No te preocupes de menudencias como los maridajes de tinto o blanco, ni por denominaciones de origen, ni siquiera por el precio. Pregunta al camarero por la información que a ti te interesa, ésa que no aparece en las cartas de vino: la graduación alcohólica. El camarero necesitará ayuda o dar varios paseos y la conversación en la mesa empezará a interrumpirse: 13º, 13'5º, 14º, 14,5º. Escoge el vino con la graduación más alta y ponte a beber antes de morder un panecillo. Elige entonces los alimentos de la carta que se presten a la anaptixis con vocal. He aquí algunas sugerencias contrastadas:

ENTRANTES
Coroqueta por croqueta,
Esepárragos tirigueros; insiste al camarero con un tono de ansiedad sutil:
"Pero que sean tirigueros, por favor". (Esas íes resonarán en el lugar como el primer solo de flauta dulce de un escolar).
Recuerda que los franceses dicen que el vino no es bebida, sino alimento. Que rebose tu segunda copa.

PRIMER PLATO
Si puedes eliminar con apariencia de naturalidad la primera vocal de algunas palabras, merecerás una estrella Miguelín del palabrista en fuga. Busca en la carta: roz (por arroz), spaguetti (ese silbante de serpiente) o lubias (por alubias); fíjate en que tanto el roz, los spaguetti y las lubias te ofrecen como complemento de alcurnia el arabesco de las lmejas (sólo para contorsionistas de la lengua).

(Ver más adelante el derrame de vino).

SEGUNDO PLATO
El sado será siempre la primera opción. Las cosotillas, la segunda. Las modestas litas de pollo, la tercera. Los reticentes con la carne tendrán que optar por el tun (atún al tuntún) o el ji (por ají) de lo que sea.
Cuatros consejos complementarios:
1. Si hay rabo, pide rabo con énfasis pero sin figuras, sólo con el artículo determinado.
"¿Qué desea de segundo?"
"El rabo".
La potencia del rabo te permitirá realzar otra palabra.
2. El ceceo sólo para la guarnición de las zetas.
3. El baile de sílabas resérvalo exclusivamente para la aparición del cabalacín.
4. Si optas por el cerdo, aprovéchate de la oferta de sinónimos en castellano y elige uno poco usado en el lugar de la cena: puerco, marrano, chancho... Ejemplo para una cena en Bilbao: "Para mí, cosotillas de puerco".

POSTRE
(Si llegas) Falán.

Recuerda que al principio era la palabra, y que la palabra invita a la acción. El palabrista en fuga, dicha la primera palabra, no reniega de la acción y puede recurrir a ella:
-Tócate repetidamente la nariz, estirándola un poco, como si la quisieras alargar y sacar punta, antes de responder a cualquier pregunta retórica de tu comensal. El mito de Pinocho forma parte del imaginario de cualquier interrogatorio.
-Derrama la copa de vino sobre el comensal con el ímpetu de un manotazo. La gente mojada con vino tiende a cambiar de tema y a abreviar las cenas. Si la copa se rompe, mejor que mejor.
-No olvides que el vino era de alta graduación y que calzas zapato duro: antes de llegar al segundo plato, propina una patada en la espinilla a tu comensal. Dirás:
"Ay, pensaba que era la pata de la mesa".  (Repite la acción, pero no la excusa).
-Observa detenidamente a una persona de otra mesa, como si lo escanearas. Recuerda que eres ése, el de naranja, que los cazadores de herbívoros también visten de naranja.


P.D.: Es importante no abusar de la anaptixis y practicarla sólo en los alimentos concretos: no digas postere por postre, garacias por gracias o poropina por propina.

miércoles, noviembre 30, 2016

Así fue el otoño de 2016

Realengo, Aralar, 1 de noviembre.
Se espera el otoño perfecto en el bosque boreal, se sabe de su plenitud por los recuerdos de la infancia, por los salvapantallas, por las fotografías de los calendarios, por las imágenes rescatadas de las películas o por los avisos siempre tardíos o lejanos de la televisión (es una regla infotoñal: se anuncia el otoño que ya no está en los árboles cercanos).
Casi para sumarme con saña a la infotoñolada, diré que hubo quienes caminaron a conciencia hacia el encuentro directo, hacia el esplendor (en el Aralar navarro, por ejemplo). Y que el 29 de noviembre y san Saturnino, pasaron los escuadrones con cientos de grullas volando bajo, gritando sobre la sierra de Leyre hacia el sur.

Realengo, Aralar, 30 de octubre. Fotografía de Ana Salas.









viernes, noviembre 25, 2016

Huevos de rana en otoño

¿Bermeja? Huevos fotografiados el 19 de noviembre boreal, en la ladera sudeste de Murumendi (Guipúzcoa).

jueves, noviembre 24, 2016

El brillo del rojo en las amanitas muscarias

Quizá el gnomo barnizador pasó por Usabelartza (Guipúzcoa) el 11 de noviembre de 2016.

viernes, noviembre 18, 2016

Amarillo tilo

Fotografía de Pilar.
Estaba  el pollito, el limón, el plátano, el hepático, el  oro, el del submarino y hasta el del río; pero he aquí el amarillo tilo de noviembre.

sábado, noviembre 05, 2016

Paraguas abiertos bajo techo

Fotografía de Pilar.

"Vas al bazar chino y resuelves la decoración interior de un techo luminoso, oye".
En octubre y en Tolosa, Guipúzcoa.

jueves, octubre 13, 2016

Boletus edulis barduliensis

Boletus edulis barduliensis.
El viento sur y el calor tras el primer golpe de hongos vasconavarro (1 y 2 de octubre de 2016) en los robledales y hayedos de la Guipúzcoa oriental y la Navarra noroccidental (Finca de Artikutza) fueron como un tapón de baloncesto, el tapón sobre un jugador de tu equipo.
Así andaban el 8 y 9 de octubre los seteros, cariacontecidos, con sus cestas tristérrimas de hongos numerados: tres, cuatro, cinco.
Para huir de la quema, el domingo 9 de octubre busqué rovellones (Lactarius deliciosus). Pero entre la cosecha de rovellones, ¡ah!, aparecieron nuevos heraldos en los pinares.

El Nobel del poeta declamador

Rovellones (Lactarius deliciosus) alineados entrebastones. Foto de Pilar en el día del Pilar de 2016.
Para el Nobel de hoy, del 13 de octubre de 2016, yo estaba alineado con Joyce Carol Oates, entre las favoritas; con McCarthy (como siempre), entre los no mencionados; con Julio Cortázar, entre los difuntos. Ha ganado Dylan (Bob), que llevaba muchos años "nominado" y mencionado por los periodistas como la excentricidad en la lista de los favoritos. Ha ganado el Nobel de Literatura. Bien, ojalá la obra escrita de Dylan deje atrás el recuerdo de su voz nasal. Ojalá broten hoy noticias en las que él declame algunos versos. (La mayoría sigue pensando que cantaba; algunos, tenaces, siguen pensando que canta).

P.D.: "O make me a mask", Dylan (Thomas).
P.D.2: ¿Quién sabe, sin mirar un aparato electrónico, quién ganó el Nobel de Literatura en 2015 y en 2014? ¿Y en 2013? Al menos el de 2016 se recordará; quizá la Academia Sueca ya lucha contra el olvido de su premio.

miércoles, septiembre 28, 2016

Elecciones (autonómicas) 2016 en Orexa: el de Orexa que votó a Podemos

Fue el domingo 25 de septiembre, en Orexa, ese territorio guipuzcoano que miro con la lupa de Astérix y Obélix en cada elección desde hace demasiados años.
Todo iba como siempre va en Orexa: fiel a la tradición democrática de la Constitución Española de 1978. Récord de participación. 10 renuentes que se abstienen. Los 2 que votan en blanco (me imagino que leen novelas, que saben pescar truchas con mosca..., qué sé yo, que hasta hicieron un herbario de niños). Sospecho que los 2 votantes del PNV votaron temprano, gente mayor que hace el paquete completo: desayuno, voto y misa. En fin, que Bildu iba a sumar el carro de votos de siempre cuando llegó la sorpresa. Trasladaré el título de Nothomb al recuento en esa mesa electoral: Estupor y temblores). 1 voto díscolo, a Podemos.
Un amigo me hablaba hoy del cambio en marcha. Y aunque una golondrina no hace el verano, creo que es justo hablar de cambio otoñal y que mi anterior entrada electoral de Orexa ha sido contestada por la realidad. Reconozco también que el sábado, mientras reflexionaba por el valle de Araiz (que nadie imagine que fui a recoger setas) al estilo Alfonso XII...; el sábado, digo, estuve tentado de acercarme a Orexa, para ver, para escuchar cómo vivía el pueblo la jornada de reflexión. Pero no fui. Ah..., hoy me arrepiento. Y no sé por qué imagino a un vecino con la postura del Pensador en el frontón, esforzado, musitando (casi palabras de amor): "Podemos".

P.D.: 74 votos de Bildu.

miércoles, septiembre 14, 2016

Nunca tires la basura con las llaves en la mano

Un niña con la mirada en sus chancletas y una señora muy mayor esperan el ascensor. El ascensor y yo llegamos a la vez. "Quinto", "séptimo", "octavo", decimos sucesivamente los vecinos cuando cada uno pulsa el botón de su piso.
-No intentes meterte en la basura -dice la señora mayor a la niña.
Yo debo de poner cara de no entender y la señora me cuenta que la niña ha tirado la basura con las llaves en la mano y se le han caído al contenedor, que no las ha podido recuperar, que la niña acaba de contárselo a su madre por el interfono, desde el portal. La señora se vuelve a la niña e insiste:
-No se te ocurra meterte en el contenedor de basura, que a lo mejor no puedes salir.
Quinto. Se abren las puertas del ascensor.
-Mamá hará otra copia y ya está -digo a la niña con ánimo reparador.
Ella se va arrastrando las chancletas, no parece muy convencida. (Como tenga tres disgustos se va a quedar sin suelas).
La señora me mira con recelo, como si hubiera apartado a la niña de una lección de vida fundamental. Séptimo. "Adiós", "Adiós".
Octavo. Echo mano al bolsillo y me siento tan satisfecho de encontrar las llaves... Pienso en una lección sencilla: "Nunca tires la basura con las llaves en la mano".
Y en que algunos contenedores parecen cajas fuertes.