lunes, agosto 27, 2012

Punta Zarre (2.947) y la leyenda (creciente) del lanzador montañero

El lanzador montañero por la normal de Punta Zarre, ante dos ibones de Pecicos y la Gran Facha a la sombra.
 "Es fácil", oí al jubilado que se marchaba después de viaje a Nepal. Y también lo oyó Pepe, uno de los guardas del refugio de Bachimaña, que fue al día siguiente. Y Pepe me dio más detalles, pero también me dijo: "Es fácil".
La Punta Zarre.
A ver..., la Punta Zarre no es fácil. Otra cosa es cómo crecen algunas montañas cuando las califican con niveles de dificultad, que si II, que si II+, que si Bastante Difícil (BD) superior, que si expuesta, que... La mires por donde la mires, la Punta Zarre se agiganta en la imaginación. En ese sentido, tenían toda la razón, "es fácil"; pero siendo subjetivamente objetivo, u objetivamente subjetivo, no lo es.
Patxi y yo salimos la mañana del 21 de agosto del refugio de Bachimaña, tomamos la ruta balizada que asciende hacia el collado de Marcadau o de Panticosa. Poco antes de llegar al collado, junto al ibón del Pecico inferior seco, cambiamos de sendero, llegamos hasta el ibón represado de Pecico, cruzamos el dique y seguimos por la orilla sur hacia nuestro objetivo a la vista. Ese valle escondido es uno de los lugares más hermosos de Pirineos (en un día con sol): Picos de Marcadau, Falise, Facha... y ¡Punta Zarre! Cometemos el error de dar batalla previa al canchal subiendo por la orilla izquierda (sur). No queda más que ascender una incómoda pedrera y alcanzar en la izquierda, en la base de esa pedrera, una casi chimenea oblicua que asciende más de 200 metros de desnivel hacia la derecha y termina (vista en la distancia) entre la segunda y la tercera punta del perfil de Punta Zarre.
La ascensión exige meter las manos, ser prudente con la caída de piedras y disfrutar de los espacios "abiertos" (sobre todo, hacia abajo). No es una ascensión para brazos blandos, roca mojada o vértigo.
Un consejo: para alcanzar la base de la pedrera, subid por la orilla derecha de los dos ibones superiores de Pecico.


 Y esta crónica llega ahora al título, porque Patxi, cuando no quedan ni 30 m de desnivel para la cima (segunda cruz roja en la fotografía), decide renunciar, como uno de esos lanzadores con potencia para ganar en la meta ciclista que se hacen a un lado. Insisto ("¡Vamos!") pero subo en solitario y termino nuestro sprint. Cuando bajo de vuelta aquellos metros, me lo encuentro victorioso. Y no sé por qué me acuerdo de Robert Mitchum, cuando entregó en el Festival de San Sebastián el Premio Especial del Jurado y dijo al ganador una lindeza más o menos como ésta: recuerda que hoy eres el ganador, pero por eso no eres el mejor.
Y ahí está Patxi, mejorando.
Bajamos mucho más sueltos que en la ascensión. Cedo a la tentación y digo que es un chimenea "fácil". El lanzador montañero ya ha hecho lo difícil.
Descenso tras la cima (la tentación de lo "fácil"...). Fotografía de Patxi.
Vía normal por la chimenea oblicua a Punta Zarre. Primera cruz: fin de la pedrera. Segunda cruz: después de dejar la fisura por la que se venía subiendo y entrar a la derecha (dos hitos), parada de Patxi. Tercera cruz: cima. Fotografía de Patxi.
Aquí (basta un clic) hay una mirada con giro, con vuelta, con tour (como queráis) desde la altura en vez de la foto finish:

3 comentarios:

Iñaki Munain dijo...

Un Zorionak grande. Preciosa ascensión. Qué pena que el compa decidiera esperarte sentado en un bloque, cuando estaba ya casi todo hecho, pero hay que tener la mente en paz. Su mochila, "escueta", por cierto.

Lo del socorrido "es FACIL" lo puedo entender de tres formas:
1) los que dicen "fácil" a un tipo de ruta así para que luego digas "¿a este cabrón le parecía esto fácil?"
2) irresponsabilidad gratuita (puedes hacer perder el tiempo a alguien que puede que se de la vuelta al llegar a la chimenea, o, aun peor, puedes meter en problemas a alguien que no sabe "interpretar" las rutas)
3) en realidad quieren decir "fácil dentro de lo dificil", o sea, no se, explícate colega...

Pero es también muy importante la exposición (vacío, qué ta pasaría si te resbalas... ), si la roca es de calidad o se cae con la mirada, si hay mas gente en la ruta que te pueda lanzar piedras (en lo malo), o guiar/apoyar (en lo bueno), ...

O sea, una de esas ascensiones que aquí el menda hubiera hecho como tu compa: ¿hubiera subido con una cuerda bien plantada a un arnés?

PD. Lo tuyo con el refugio nuevo en Bachimaña es amor.
PD2. Te voy a regalar un casco.

Saludos,
Iñaki
(borra el anterior).

Sergio dijo...

Así como en el Kanchenjunga las expediciones se detienen a metros de la cima para no perturbar el descanso de los dioses, en Punta Zarre quizás le ocurrió lo mismo a Patxi. Lo más seguro es que sean dioses con el sueño muy ligero y no quería acercarse más.

eresfea dijo...

Gracias, Iñaki. Mira que con mi cabezabolo... mejor si me encasqueto una paellera.
Que no se engañe nadie con la bolsita de ataque de Patxi. Dejó el mochilón al final de la pedrera, antes de meter las manos.

Sergio, quizá, quizá... No sea que los dioses ésos tengan mal despertar.